viernes 18 de septiembre de 2009

Ya están aquí



Han llegado antes que las extraescolares. Cada año van más rápido. La evolución de las especies. Darwin. Algo pasa. Algunas amigas comentan que, a falta de unas buenas madres, ellos campan a sus anchas. Que las madres, estresadas, no encontramos el tiempo necesario para aniquilar como es debido la invasión bichística que sufren las cabezas de nuestros hijos. Comentan que ya, las madres, no son lo que eran.

lunes 31 de agosto de 2009

debilidad



Cada cual tiene sus puntos débiles y yo no soy una excepción.
Y todos tenemos momentos de flaqueza, momentos en los que dejamos asomar el talón o en los que, incluso, nos dejaríamos cortar la melena.
Me enfundo las pantuflas para encarar con ellas la vuelta al cole, pero no puedo reprimir mostrar una de mis debilidades en público, qué le vamos a hacer.
Ya tengo morriña.

miércoles 18 de febrero de 2009

conjuntos


[Se siente la redacción del texto pero hay popurrís idiomáticos inevitables y éste es uno de ellos].

Si el guión lo exige, yo cumplo. Me explico. Aquí estamos, en ese momento que va desde el salgo del cole y me como el bocata con mandarinas a ese otro de me voy a la cama aunque no quiero. Y en medio, claro, los deberes. Etxeko lanak. Nos toca aprender eso de Mercurio, Urano, Neptuno y el resto de la panda. Los volcanes, el manto, el núcleo, la litosfera. Y luego las matemáticas. Las fracciones y las tablas de multiplicar. Y a última hora, de víspera, ¡la txirula! Sol, sol, la, la, fa, si, do y la hojita del pajarito y ¡buf! eskerrak que el hermano mayor ya domina la txirula porque yo recuerdo que tocaba la de Viki el vikingo pero ahora no soy capaz ni de tapar los agujeros con sólo diez dedos...
Bueno, que como padres, vamos tirando, vaya –podríamos decir eso de que con la intención basta o la otra tan buena de lo importante es participar, por ejemplo-.
Ahora bien, yo soy consciente -desde que me dieron este guión- de que a mis hijos les va a faltar algo muy gordo en su disco duro. Que llega un curso y se va otro y que no lo estudian. Que traen unas fichas y se llevan unos cuadernos sin eso. Y que miro los libros de texto y que ahí no está. ¡No está! Y entonces, se puede saber ¿cómo pasé yo tantos días y tantos dibujos y tantas explicaciones metida en la teoría de los conjuntos? ¿Por qué no son tema de actualidad? ¿Qué ha hecho que se devalúen hasta este punto? ¡Si eran vitales! ¡Multzoak eta azpimultzoak! por favor, ¿a dónde vamos a ir a parar? Conjuntos disjuntos y unidos e intersección de ellos y...conjuntos, conjuntos, conjuuuuuuntos. Con fórmulas y símbolos y paréntesis y corchetes y A, B y C. Y se pintaba o coloreaban o hacían rayas y se metían los elementos a juzgar dentro o se ponían fuera según tuvieran que ver o no...
Pero mis hijos, de todo esto, ni pun. Pero nada de nada, de verdad.
Y para una lección que yo recuerdo, como venga alguien a decirme que todo aquello fue inútil, se va a enterar.
Creo que lo mejor será empezar por mi cuenta y riesgo con unos cuantos redondelitos para asegurarme que mis niños no van a tener un agujero negro y profundo ahí donde yo tengo los multzos. Ni pensar.
Ahora bien, igual me hago antes el esquema en conjuntos para saber dónde {A U B} encajo el tema {C= 1} en nuestro calendario o/y horario. Claro que si me da conjunto disjunto, ahí ya la fastidiamos.

lunes 2 de febrero de 2009

condensada



Confieso.
Me estoy pegando unos chutes de leche condensada de impresión. Ayer por la noche acabé con el tubo -ññññiiiiiuuuu ffffpppñññiiiuuu- aquí , delante del ordenata, y hoy en la compra quincenal de carrito rebosante no he podido controlar mis impulsos y he metido al montón otro tubito, pequeñito, bah! poca cosa...
Ahora bien, cuando la cajera del súper ha cogido la leche condensada para someterla al rayo láser del registramiento pecuniario, me ha preguntado:
-¿Es esto tuyo?
-Sí, sí -he respondido yo, como si comprase tubos condensados día sí y día no, cuando en realidad es el segundo en mil años, vamos que estoy de arrebato-.
-Ah, vale, vale.
Y entonces, yo me pregunto...¿no tengo cara de lingotizarme la leche condensada a palo seco? o será que ¿no tengo edad para comprar un tubo de leche condensada y sí carne picada? o lo que es peor, ¿y si tengo cara de tomar cafés con leche a troche y moche? (esto sería terrible porque no me gustan nada) ¿qué pensará ahora la cajera de mí? ¿y la señora que tenía detrás? Cielos, Leoncio, qué tesitura la mía.
Porque ahora que lo pienso, yo también me he fijado en la compra de la señora de delante. ¡Por Tutatis! Estoy recordando que la cajera le ha dicho a la señora de delante que los higos estaban de oferta (2 x 1) y ella, la señora, ha ido a por más, aunque al volver ha comentado que como los quería para hacer compota, ahora iba a tener que hacer muuuuucha para acabar con todos ellos (los higos). Y yo la veía salir por las puertas de cristal del súper y pensaba: "Ahí va la señora compota" y claro, la señora que estaba detrás de mí habrá dicho: "Ahí va la señora condensada".
Y eso te pasa (si compras tubos de leche condensada o si vas a hacer la compra o si el súper pone ofertas de 2 x 1).

domingo 1 de febrero de 2009

de piedra



Se me han quedado las pantuflas...de piedra! ¡Cielos! He recibido un premio de María (lady) con el nombre de Caminamos juntas (lo pego abajo, para que se vea) y, como yo no sabía, escribo también aquí lo que hay que hacer cuando una colega de la blogosfera te premia:


1º Dedicarle un tema con la referencia y enlace a quien te lo entregó.
2º Entregarlo a su vez a cinco blogs que se considere lo merecen.
3º Comunicárselo a cada premiado en su blog.
4º Lucirlo en el blog propio es opcional.


Esto de Caminamos juntas...me da qué pensar. Sí. Yo pongo los nombres de algunas personas con las que llevo cibercaminando un rato ya largo (desde locotidiano y más allá). Y no te lo devuelvo, María (lady), porque te meto en el lío de volver a pensar en otros cinco y enviarlo y enviarlo y...así hasta el infinito.

Yo paso el premio a:


María por sus trenes de ida y vuelta


Maite por sus frases y demás


Edurne por su orilla cantábrica


Lourdes por su lupita y sus circunstancias


Maricruz por su quisiera contar algo



Y el premio es así:




Gracias y...¡que siga la ronda!




lunes 12 de enero de 2009

2009



Es el mejor reflejo en el que pueda imaginar verme.
La sonrisa en los labios y la sonrisa en los ojos de unas niñas.
Así empieza el 2009.

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miércoles 10 de diciembre de 2008

Rompecabezas

martes 25 de noviembre de 2008

son unos días



voy y vengo por las calles de mi barrio.
y, como decía la canción, por el camino...yo me entretengo.
me encuentro los mismos árboles de todos los días, sacando el tronco de entre los adoquines, queriendo hacerse ver entre señales de tráfico rojas y redondas o semáforos que dirigen nuestros pasos. pero estos días, estos demás muebles quedan eclipsados, más muertos que nunca porque los árboles, se nos imponen. y esto todo es fugaz. si andas lento o sin fijarte o sopla mucho viento o pasan dos semanas sin que circules por la misma calle, encuentras que llegaste tarde, que pasó el espectáculo y que tú no estabas ahí para parar un rato y pensar: otoño de 2008.

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jueves 6 de noviembre de 2008

por estas fechas




La verdad es que no tengo nada crisis especial que contar. He mirado la fecha del último crisis escrito y veo que ha pasado tiempo y que no aparezco por crisis aquí. El trabajo, la familia, los deberes de los niños, el perro...todo sigue en su crisis sitio y, como siempre también, algunas cosas por temporadas hay que crisis cuidarlas más que otras. El otoño mola crisis mogollón. Hay unos árboles rojos crisis espectaculares junto a la Ría de Bilbao, frente al Guggenheim. Y casi lo más espectacular es que recuerdo crisis haber pensado esto mismo hace poco y, sin embargo, he sacado las cuentas –una, que es lista a rabiar- y fue hace un año, por estas crisis fechas, sin duda alguna.

Bueno, lo que no parecía haber el año crisis pasado por esta fechas es eso que se palpa en el ambiente, mmm, algo que no reconozco bien pero crisis que a su vez lo tenemos todos presente...mmmm. Algo similar a que unos pocos hubiesen tejido una telaraña en la crisis que estamos todos ahora metidos.

domingo 19 de octubre de 2008

Día Internacional de los Recados



¡Ah, sí! Estamos de celebración. No paro de celebrar. Y es que si no estoy en el Día Internacional de los Museos, estoy en el Día Internacional de los Recados. Así es mi vida. Un sinparar de celebrar.

¿Cómo? ¿Que no existe el D.I.R. (Día Internacional de los Recados)? Pero bueno...: claro que existe. Yo veo cantidad de gente por las calles celebrándolo, especialmente los lunes, que es cuando yo estoy en las calles.

Sí, sí. Se ven personas celebrando con optimismo y ganas el evento y se les nota porque llevan bolsones de plástico que les tiran de los brazos, bolsones de un blanco tenue que deja asomar naranjas naranjas, leches puntiagudas, yogures de 4 en 4, barra de pan estirando el cuello y tomates pegados al plástico en actitud de lifting. A otros se les nota porque llevan un edredón metido en una caja, metido, a su vez, en una bolsa rácana y que por tanto, les hace cambiar cada manzana de mano el objeto de celebración. A algunos es, todavía, más descarado: llevan el brazo en alto sujetando una percha para que el traje no toque el suelo (a estos, incluso gusta cuchichear si el modelito es de nuestro gusto o no, ya que, en este caso, la bolsa es completamente transparente). Los más osados cargan cuesta arriba una CPU (cepeú -computer algo, será-) y ladean la cara para poder ver los adoquines de la calle. Los más discretos, sin embargo, llevan una pequeña y módica bolsita de farmacia dando saltos de aquí para allá. Pero el caso es que a todos se les nota. Están celebrando, como yo, el Día Internacional de los Recados.

Mis vecinos, por ejemplo, siempre salen juntos a celebrarlo. Y nos encontramos muy a menudo calle arriba, calle abajo. Y he de confesar que me daba envidia ver cómo lo celebraban; con optimismo, pero con cabeza. Así que yo también me compré un carrito de la compra (divino, por cierto). A mi vecina se lo acarrea el marido y, qué narices, es tierno ver celebrar las cosas con ese detalle, ese cariño.

Mañana la agenda empieza a las 8.30. A esa hora, celebraré, sentada en la microsilla de estudiantes de primaria y charlando con la profe de una de mis dos pirañas favoritas, el D.I.R. de esta semana. Luego, rápidamente, trataré de llenar todos los armarios de galletas para que un día de estos las pirañas no me devoren a mí también.

Feliz D.I.R. a todos.